Una decisión médica, no estética.
La depilación láser actúa sobre la melanina del folículo piloso mediante un haz de luz de longitud de onda específica. El calor generado destruye la matriz germinativa del pelo de forma selectiva, sin dañar la piel circundante. Es un procedimiento médico — no una técnica de centro estético — que requiere parámetros calibrados a cada paciente.
En Siloé toda primera sesión incluye valoración por personal sanitario: fototipo de Fitzpatrick, tipo de pelo, antecedentes hormonales y medicación fotosensibilizante. A partir de ese diagnóstico se ajustan fluencia, tamaño de spot y frecuencia de pulso. No hay un protocolo único — hay un protocolo para ti.
El resultado es una reducción permanente del vello tratado. La eficacia clínica documentada es del 80 — 95 % tras la pauta completa, con mantenimiento opcional anual.